La evolución de los sistemas de gestión de la calidad siempre ha buscado un equilibrio entre la flexibilidad operativa y el control riguroso. A medida que nos acercamos a la publicación de la futura norma ISO 9001:2026 (actualmente en fase de Borrador de Norma Internacional o DIS), los profesionales de la calidad han puesto su atención en los ajustes realizados al Capítulo 8, el corazón de la realización del producto y la prestación del servicio.

Uno de los cambios estructurales más comentados se encuentra en el numeral 8.5.1 (Control de la producción y de la provisión del servicio). Aunque a simple vista parece un mero ajuste de redacción, la separación explícita de la necesidad de documentar “las actividades a desempeñar” en el sub-numeral 8.5.1 a) 2) tiene profundas implicaciones prácticas y de auditoría.

Este artículo, redactado desde la perspectiva de un experto en la materia, define en qué consiste este requisito según el borrador de 2026, rastrea su evolución a lo largo de las últimas cuatro décadas de la norma, y proporciona estrategias prácticas para que las organizaciones aseguren su cumplimiento.


1. Definición: ¿En qué consiste el requisito 8.5.1 a) 2) en la versión 2026?

El numeral 8.5.1 de la norma establece que las organizaciones deben implementar la producción y la provisión del servicio bajo condiciones controladas. En el borrador ISO/DIS 9001:2025 (que se convertirá en la versión 2026), se ha reestructurado la forma en que se definen estas condiciones iniciales.

El nuevo texto del literal a) exige:

“Las condiciones controladas deben incluir, cuando sea aplicable: a) la disponibilidad y el uso de información documentada que defina: 1) las características de los productos a producir o los servicios a proporcionar; 2) las actividades a desempeñar; 3) los resultados a alcanzar”.

Este requisito introduce dos variables críticas para el control operacional:

  1. La separación categórica del “Cómo”: Al otorgarle su propio sub-numeral (el número 2), la norma exige de manera aislada y explícita que exista información documentada que defina las actividades a desempeñar. Esto elimina cualquier ambigüedad: la organización debe tener instrucciones claras sobre cómo ejecutar el trabajo, separadas de la simple especificación del producto (el sub-numeral 1) o de las metas a lograr (el sub-numeral 3).
  2. La exigencia ineludible del “Uso”: El borrador añade las palabras “the availability and use of” (la disponibilidad y el uso de). Ya no es suficiente con que el manual de operaciones exista y esté disponible en una carpeta o en la intranet; la norma ahora exige evidencia auditable de que los trabajadores están usando activamente esta información documentada para guiar sus actividades durante la producción o la prestación del servicio.

2. Análisis Histórico: La Evolución de las “Actividades a Desempeñar”

Para determinar si estamos ante un requisito genuinamente nuevo, es imperativo realizar un análisis retrospectivo de cómo las versiones anteriores de la norma ISO 9001 abordaron la necesidad de documentar las instrucciones de trabajo o “actividades”.

ISO 9001:1987 y 1994 (El Enfoque Prescriptivo)

En sus primeras iteraciones, la norma era altamente prescriptiva respecto a los controles documentales.

  • La versión original de 1987, en su numeral 4.9.1, establecía que las condiciones controladas incluían “instrucciones de trabajo documentadas que definan la forma de producción e instalación, donde la ausencia de tales instrucciones afectaría negativamente la calidad”.
  • La versión de 1994 mantuvo este rigor en el numeral 4.9 a), exigiendo “procedimientos documentados que definen la forma de fabricar los productos, de llevar a cabo la instalación y el servicio posventa, cuando la ausencia de estos procedimientos pudiera tener un efecto adverso sobre la calidad”. En esta época, el “cómo” hacer el trabajo era el centro de gravedad de las auditorías de calidad.

ISO 9001:2000 e ISO 9001:2008 (La Era de los Procesos)

Con el cambio de milenio, la norma adoptó el enfoque a procesos y redujo la carga puramente burocrática. Sin embargo, la distinción entre el producto y las instrucciones se mantuvo clara.

  • En el numeral 7.5.1 de las versiones 2000 y 2008, las condiciones controladas incluían: “a) la disponibilidad de información que describa las características del producto, b) la disponibilidad de instrucciones de trabajo, cuando sea necesario”. Aquí, el requisito de documentar las actividades (instrucciones de trabajo) tenía su propio literal (el b), diferenciándolo claramente de la ficha técnica del producto.

ISO 9001:2015 (La Fusión Semántica)

La versión 2015 introdujo la Estructura de Alto Nivel y el término unificado “Información Documentada”. En este proceso, el texto del numeral 8.5.1 a) se condensó de la siguiente manera:

  • Exigió “la disponibilidad de información documentada que defina: 1) las características de los productos a producir, los servicios a prestar, o las actividades a desempeñar; 2) los resultados a alcanzar”.

El problema de 2015: La inclusión de la conjunción disyuntiva “o” generó un vacío interpretativo. Muchas organizaciones y auditores interpretaron que, si se disponía de las características del producto, no era estrictamente necesario documentar las actividades a desempeñar, ya que la norma ofrecía una opción entre una “o” la otra. Esto debilitó la presencia de procedimientos operativos estándar (SOPs) en la planta o en las áreas de servicio.


3. Tabla Resumen de la Evolución del Requisito

Versión de ISO 9001NumeralTexto Relevante sobre las “Actividades/Instrucciones”Enfoque Normativo
19874.9.1 a)“Instrucciones de trabajo documentadas que definan la forma de producción e instalación…”.Prescriptivo. Exigía instrucciones físicas obligatorias para evitar defectos.
19944.9 a)“Procedimientos documentados que definen la forma de fabricar los productos… cuando su ausencia pudiera tener un efecto adverso…”.Preventivo. Centrado en el riesgo de no tener el procedimiento.
2000 / 20087.5.1 b)“La disponibilidad de instrucciones de trabajo, cuando sea necesario”.Procesos. Separación clara entre características del producto (lit. a) e instrucciones (lit. b).
20158.5.1 a) 1)“La disponibilidad de información documentada que defina: 1) las características de los productos… o las actividades a desempeñar”.Flexible/Ambiguo. La conjunción “o” fusionó los conceptos, diluyendo la obligatoriedad de las instrucciones de las actividades.
2026 (DIS)8.5.1 a) 2)“La disponibilidad y el uso de información documentada que defina… 2) las actividades a desempeñar“.Control Operacional Estricto. Separa nuevamente las actividades en su propio sub-numeral y añade la obligación de evidenciar su “uso”.

4. Conclusión: ¿Es realmente un “nuevo” requisito?

La conclusión técnica es rotunda: No, conceptualmente no es un requisito nuevo.

La obligación de definir y documentar de manera controlada “cómo” se deben ejecutar las operaciones productivas o de servicio ha existido ininterrumpidamente desde la versión fundacional de 1987.

Lo que el comité técnico ISO/TC 176 ha hecho en el borrador de la versión 2026 es una corrección de curso. Han deshecho la fusión semántica de 2015 para devolver a las “actividades a desempeñar” su peso específico e independiente.

Sin embargo, sí hay una novedad auditable muy importante: la palabra “uso”. Mientras que en 2015 bastaba con garantizar la “disponibilidad”, la versión 2026 exigirá que el auditor verifique que el operario, el analista o el técnico de servicio efectivamente utiliza esa información para guiar su labor en el día a día. Esta adición busca eliminar el fenómeno de los “manuales muertos” que solo se abren durante las auditorías externas.


5. ¿Cómo pueden las empresas cumplir con este “nuevo” requisito?

Para alinearse con el renovado numeral 8.5.1 a) 2) de la futura ISO 9001:2026, las organizaciones deben abandonar la idea de que documentar actividades equivale a redactar extensos procedimientos en prosa. La clave radica en garantizar que la definición de las actividades sea tan práctica que su “uso” sea natural e inevitable.

A continuación, se establecen estrategias eficaces para su cumplimiento:

A. Estandarización Visual (Lecciones de un Punto / Diagramas)

Para operaciones de manufactura o tareas repetitivas, la “información documentada que define las actividades” no debe ser un manual en una oficina.

  • Implementación: Utilizar diagramas de flujo, infografías o fotografías secuenciales (Lecciones de Un Punto – OPL) pegadas directamente en la estación de trabajo o en la máquina.
  • Demostración de uso: Al estar visualmente integradas en el campo visual del operario mientras realiza el ensamble, se demuestra de facto su disponibilidad y uso constante.

B. Listas de Verificación (Checklists) y Rutas de Producción

En procesos de servicio, mantenimiento o instalaciones, donde los pasos deben seguirse rigurosamente.

  • Implementación: Convertir el procedimiento en una lista de verificación operativa o en una hoja de ruta (traveler). En lugar de leer un procedimiento y luego trabajar, el trabajador documenta su avance marcando los pasos completados.
  • Demostración de uso: La propia hoja de ruta firmada o el checklist completado (digital o físico) se convierte en la evidencia irrefutable de que la información documentada definió la actividad y fue usada durante la provisión del servicio.

C. Digitalización e Integración en Sistemas (ERP/Software)

Acorde con el impulso de las tecnologías emergentes, las actividades pueden estar dictadas por el flujo de un software.

  • Implementación: En empresas de servicios (ej. un Call Center o una firma de logística), las “actividades a desempeñar” pueden estar embebidas en las pantallas de un sistema informático (CRM o ERP). El sistema guía al usuario obligándolo a llenar ciertos campos antes de avanzar al siguiente paso.
  • Demostración de uso: Los registros del sistema informático (logs) y la propia interfaz de usuario son la información documentada. El uso del sistema por parte del empleado para poder realizar su trabajo demuestra el cumplimiento absoluto del requisito.

D. Procedimientos Operativos Estándar (SOP) Interactivos / Videos

Para tareas de alta complejidad o donde la curva de aprendizaje es crítica.

  • Implementación: Sustituir manuales en papel por terminales digitales (tablets) en la línea de producción donde el operador pueda consultar SOPs en video o en realidad aumentada.
  • Demostración de uso: La mayoría de estos sistemas modernos registran cuándo un operador abre un instructivo, cuánto tiempo lo visualiza y requiere una confirmación digital de comprensión, proveyendo evidencia directa para un auditor de que la información sobre la actividad se usó.

Recomendación Final para la Transición

El cambio hacia la versión 2026 no requerirá que las empresas redacten procedimientos para cada mínima tarea si el proceso ya está controlado. No obstante, obligará a los Líderes de Calidad a recorrer sus instalaciones (el Gemba) y preguntar a su personal: ¿Dónde está la guía que te indica cómo hacer tu trabajo y cómo me demuestras que te estás apoyando en ella hoy?

Si la organización logra responder a esa pregunta con fluidez, estará preparada para afrontar con éxito el control operacional que exigirá la nueva ISO 9001:2026.


¿Te gustaría que generemos una presentación de diapositivas (slide deck) resumiendo la evolución del control operacional y este nuevo requisito del 8.5.1 para que puedas usarla en la capacitación de transición con tu equipo?