Por Andrea Mejia.

El numeral 7.1.3 Infraestructura dentro de la futura ISO 9001:2026 mantiene su ubicación estratégica en el capítulo 7 “Soporte”, reafirmando que los recursos físicos y tecnológicos son fundamentales para garantizar la conformidad de los productos y servicios. De acuerdo con el borrador analizado, la organización “debe determinar, proporcionar y mantener la infraestructura necesaria para la operación de sus procesos y para lograr la conformidad de los productos y servicios” .

Aunque esta redacción conserva una estructura similar a la versión ISO 9001:2015, el contexto en el que se interpreta ha cambiado significativamente. La transformación digital, el auge del teletrabajo y los modelos híbridos han ampliado el concepto tradicional de infraestructura, generando implicaciones profundas para los sistemas de gestión de calidad.

1. Infraestructura en ISO 9001:2015 vs. ISO 9001:2026

En la versión 2015, la infraestructura se entendía principalmente como:

  • Edificios y espacios de trabajo.
  • Equipos (hardware).
  • Servicios de soporte (transporte, TI, comunicación básica).

Este enfoque estaba fuertemente asociado a entornos físicos controlados por la organización.

En contraste, aunque el borrador 2026 no cambia radicalmente la redacción del requisito, sí introduce un cambio conceptual importante: la infraestructura ya no se limita a instalaciones físicas, sino que se interpreta dentro de un ecosistema más amplio que incluye:

  • Infraestructura digital (plataformas, software, nube).
  • Infraestructura distribuida (hogares, coworking, dispositivos personales).
  • Sistemas de conectividad y ciberseguridad.
  • Herramientas de colaboración remota.

Este cambio se alinea con otros elementos del borrador, como la consideración de nuevas tecnologías y el entorno cambiante de las organizaciones, lo que implica una lectura más dinámica del requisito.

2. El impacto del trabajo remoto e híbrido

El crecimiento del trabajo remoto y los modelos híbridos ha transformado radicalmente la manera en que las organizaciones gestionan su infraestructura. Antes, la organización tenía control directo sobre el entorno físico; hoy, ese control es parcial, compartido o incluso indirecto.

2.1. Descentralización de la infraestructura

En un entorno remoto:

  • El “lugar de trabajo” ya no es propiedad de la organización.
  • Los equipos pueden ser personales o corporativos.
  • La conectividad depende de condiciones externas (internet doméstico, redes públicas).

Esto obliga a redefinir qué se entiende por infraestructura “necesaria”.

2.2. Nuevos riesgos y oportunidades

El enfoque basado en riesgos (clave en ISO 9001) adquiere mayor relevancia:

Riesgos:

  • Fallas en conectividad.
  • Problemas de seguridad de la información.
  • Falta de estandarización en equipos.
  • Dificultad para controlar condiciones de trabajo.

Oportunidades:

  • Reducción de costos físicos.
  • Acceso a talento global.
  • Mayor flexibilidad operativa.
  • Digitalización de procesos.

2.3. Infraestructura digital como eje central

En el contexto actual, la infraestructura crítica ya no es solo física, sino digital:

  • Plataformas de gestión documental.
  • Sistemas ERP o CRM en la nube.
  • Herramientas de comunicación (videollamadas, chats).
  • Sistemas de control y monitoreo remoto.

Esto implica que la organización debe garantizar:

  • Disponibilidad.
  • Seguridad.
  • Integridad de la información.
  • Acceso adecuado para el personal.

3. Implicaciones para el Sistema de Gestión de Calidad

La evolución del numeral 7.1.3 implica ajustes importantes en la implementación del sistema:

3.1. Redefinición de controles

Las organizaciones deben establecer controles para infraestructura no tradicional, por ejemplo:

  • Políticas de uso de equipos personales (BYOD).
  • Requisitos mínimos de conectividad.
  • Protocolos de ciberseguridad.
  • Validación de software y plataformas.

3.2. Integración con otros numerales

El requisito 7.1.3 se conecta más estrechamente con:

  • 7.1.4 Entorno para la operación de los procesos (condiciones del trabajo remoto).
  • 7.1.6 Conocimiento organizacional (gestión digital del conocimiento).
  • 6.1 Riesgos y oportunidades (riesgos tecnológicos y operativos).

3.3. Cambios en auditorías

Las auditorías internas y externas deben adaptarse a:

  • Evidencia digital.
  • Entornos virtuales.
  • Validación remota de infraestructura.
  • Evaluación de controles tecnológicos.

4. Retos para las organizaciones

La transición hacia este nuevo enfoque presenta desafíos clave:

  • Control limitado del entorno físico.
  • Dependencia tecnológica creciente.
  • Gestión de la ciberseguridad.
  • Homogeneidad en condiciones de trabajo.

Además, muchas organizaciones aún interpretan el requisito con una visión tradicional, lo que puede generar no conformidades por falta de adaptación al contexto actual.

5. Resumen

El numeral 7.1.3 de la ISO 9001:2026 no representa un cambio radical en su redacción, pero sí un cambio profundo en su interpretación y aplicación. La infraestructura deja de ser un concepto físico para convertirse en un sistema híbrido, digital y distribuido, alineado con las nuevas formas de trabajo.

El auge del trabajo remoto e híbrido obliga a las organizaciones a:

  • Ampliar su visión de infraestructura.
  • Integrar tecnologías digitales como recursos críticos.
  • Gestionar riesgos asociados a entornos descentralizados.
  • Redefinir controles y mecanismos de seguimiento.

En este sentido, el verdadero cambio no está en el texto del requisito, sino en la madurez organizacional para adaptarlo a un entorno dinámico, tecnológico y globalizado. Las organizaciones que comprendan esta evolución estarán mejor preparadas para garantizar la calidad en escenarios cada vez más flexibles y digitalizados.