En la era digital, donde el crecimiento exponencial del tráfico de internet y el almacenamiento de datos define nuestra economía, el centro de datos se ha convertido en el corazón palpitante de la infraestructura global. Sin embargo, este corazón consume una cantidad inmensa de recursos. Como expertos en el sector, observamos un cambio de paradigma: ya no basta con garantizar la disponibilidad; la sostenibilidad y la eficiencia energética son ahora imperativos operativos y éticos.
En este contexto, el Comité Europeo de Normalización Electrotécnica (CENELEC) ha preparado la actualización de una pieza fundamental para el diseño y operación de estas infraestructuras: el borrador prEN 50600-2-3:2026. Este documento, que sustituirá a la versión de 2019, no es una mera actualización burocrática; representa una evolución técnica significativa hacia la integración de la eficiencia energética desde la fase de diseño.
A continuación, desglosaremos los aspectos cruciales de esta norma, con un enfoque quirúrgico en cómo transforma la gestión energética del control ambiental (climatización) en los Data Centers.
El Nuevo Enfoque: De “Enfriar a toda costa” a la “Habilitación de Eficiencia”
Históricamente, el control ambiental en los centros de datos se diseñaba con márgenes de seguridad excesivos, manteniendo las salas a temperaturas gélidas “por si acaso”. La norma prEN 50600-2-3 desafía esta noción obsoleta. El texto establece claramente que el sistema de control ambiental no debe ajustarse a valores rígidos, sino que debe regularse en función de las temperaturas permitidas por los equipos TI y las condiciones exteriores prevalecientes para lograr un aumento en la eficiencia energética.
La norma introduce y refuerza el concepto de “Energy and resource efficiency enablement” (Habilitación de la eficiencia de recursos y energía) como un pilar central del diseño, junto con la Disponibilidad y la Seguridad Física.
1. La Granularidad como Herramienta de Diagnóstico
Uno de los aportes más valiosos de esta norma para un gestor de energía es la definición de Niveles de Granularidad (1, 2 y 3) para la medición y monitoreo. No se puede mejorar lo que no se mide, y la norma nos obliga a dejar de tratar el centro de datos como una caja negra.
- Nivel 1 (Básico): Mediciones globales. Por ejemplo, un solo sensor de temperatura de entrada de aire cerca del equipo TI y un sensor de retorno en la unidad de enfriamiento.
- Nivel 2 (Intermedio): Mediciones por zonas o grupos. Requiere un sensor por pasillo frío y sensores en cada unidad CRAC/CRAH.
- Nivel 3 (Avanzado – Alta Eficiencia): Aquí es donde la eficiencia se maximiza. Exige un sensor por cada 10 gabinetes (racks) o al menos 2 por pasillo frío, permitiendo detectar “puntos calientes” específicos y ajustar el flujo de aire dinámicamente, evitando el sobre-enfriamiento generalizado.
La norma es enfática: para los Niveles 2 y 3, la lectura de la temperatura y humedad exterior debe ser automática e integrada en el sistema de control. Esto es vital para habilitar estrategias de free cooling (enfriamiento gratuito) que respondan en tiempo real a los cambios climáticos.

2. Integración de KPIs de Nueva Generación
El documento alinea el diseño de la infraestructura con los Indicadores Clave de Rendimiento (KPIs) de la serie EN 50600-4-X. Ya no solo hablamos de PUE (Power Usage Effectiveness). La norma exige que el diseño del sistema de medición soporte el reporte de:
- ERF (Energy Reuse Factor): Factor de reutilización de energía.
- CER (Cooling Efficiency Ratio): Ratio de eficiencia de enfriamiento.
- WUE (Water Usage Effectiveness): Efectividad del uso del agua.
Es crucial notar que el cálculo del PUE y el CER diseñados debe realizarse para diferentes niveles de carga (10%, 25%, 50%, 75% y 100%). Esto es fundamental porque un centro de datos raramente opera al 100% de carga desde el día uno. Un diseño eficiente debe ser eficiente también a cargas parciales.
3. El Agua como Recurso Crítico
La versión 2026 introduce cambios significativos respecto al uso del agua, reflejando la creciente preocupación por la huella hídrica. Se añade una nueva subcláusula (8.8) con requisitos de granularidad para el uso del agua. Si se utiliza agua para fines de enfriamiento, la norma exige medir el calor eliminado y el uso de energía de los sistemas de distribución y suministro. En niveles de granularidad altos (Nivel 3), se debe discriminar entre agua potable, agua de lluvia y otras fuentes, así como medir el agua destinada a reutilización industrial o no industrial fuera del centro de datos.
4. Refrigeración Líquida: El Futuro es Ahora
Reconociendo el aumento en las densidades de potencia de los servidores modernos (IA, HPC), el borrador incorpora un Anexo C dedicado exclusivamente a la Refrigeración Líquida. La norma distingue entre circuitos de producción, consumo y recompra. Para un experto en eficiencia, esto es vital: la refrigeración líquida permite temperaturas de operación más altas y una transferencia de calor mucho más eficiente que el aire. El anexo recomienda medir temperaturas de suministro y retorno a nivel de cada consumidor de refrigeración (por ejemplo, Rear Door Heat Exchangers o tanques de inmersión) en el Nivel de Granularidad 3. Esto permite un ajuste micrométrico del caudal de bombeo, reduciendo drásticamente el consumo de las bombas, uno de los parásitos energéticos más comunes.
5. Reutilización del Calor (Waste Heat)
La eficiencia energética no es solo consumir menos, es aprovechar lo que se genera. La norma establece que se debe considerar el uso del calor residual, por ejemplo, para calentar espacios del edificio, precalentar generadores o suministrar calor a redes externas (calefacción de distrito). Se definen puntos de medición específicos para cuantificar este calor reutilizado (Figura 12 de la norma), lo cual es indispensable para calcular el KPI de Factor de Reutilización de Energía (ERF).
Estrategias de Diseño para la Eficiencia
La norma prEN 50600-2-3 no solo nos dice qué medir, sino cómo diseñar para la eficiencia:
- Tolerancias Ambientales Ampliadas: Se recomienda considerar el uso de tolerancias más amplias de temperatura y humedad relativa. Controlar la humedad dentro de un rango más amplio reduce las cargas de humidificación y deshumidificación, ahorrando energía significativa.
- Separación de Flujos de Aire: Aunque es una práctica conocida, la norma refuerza la necesidad de segregar los flujos de aire caliente y frío. Recomienda monitorear la presión diferencial entre el pasillo frío (o contención) y la sala para asegurar un flujo positivo, evitando la mezcla de aire que destruye la eficiencia termodinámica.
- Gestión de la Velocidad del Ventilador: En sistemas resilientes con múltiples unidades (CRAC/CRAH/CDU), se debe diseñar para un punto operativo donde todos los dispositivos funcionen en su punto de mayor eficiencia energética (a menudo a velocidad parcial), en lugar de tener unidades inactivas esperando una falla.
Protección y Disponibilidad sin Sacrificar Eficiencia
Es un mito que la alta disponibilidad (Clases 3 o 4) deba ser ineficiente. La norma detalla cómo configurar sistemas de Clase 4 (tolerantes a fallos) utilizando sistemas activos/activos. Un detalle técnico importante es el manejo de los generadores. La norma sugiere usar el calor residual del centro de datos para precalentar los bloques de los generadores y el almacenamiento de combustible, eliminando la necesidad de calentadores eléctricos de resistencia, una victoria rápida para la eficiencia.
Consejos para la Adopción de la Norma prEN 50600-2-3 en su Organización
Como experto, mi recomendación no es solo “cumplir” con la norma, sino utilizarla como una hoja de ruta hacia la excelencia operativa. Aquí presento una serie de consejos prácticos para que su organización adopte estos lineamientos con éxito:
1. Defina su Nivel de Granularidad desde el Día Cero
No deje la instrumentación para el final. Si su objetivo es la alta eficiencia y la gestión proactiva, adopte el Nivel de Granularidad 2 como mínimo estándar y el Nivel 3 para zonas de alta densidad.
- Acción: Incluya en los pliegos de licitación de DCIM (Data Center Infrastructure Management) y BMS (Building Management System) los requisitos de sensores detallados en las Tablas 2 y 3 de la norma. Asegúrese de tener sensores de temperatura tanto en la entrada de los servidores como en el retorno de las unidades de clima.
2. Rompa con los 21°C Estáticos
La norma alienta a operar dentro de las recomendaciones del fabricante, que suelen ser mucho más amplias que los tradicionales 20-22°C.
- Acción: Realice un inventario de sus equipos TI y sus rangos operativos permitidos. Eleve gradualmente la temperatura de consigna (setpoint) del aire de suministro. Por cada grado que aumente la temperatura ambiente, puede obtener ahorros significativos en la factura eléctrica del chiller (compresores), especialmente si utiliza free cooling.
3. Diseñe para Cargas Parciales
El error más común es diseñar la eficiencia solo para la carga máxima (100%).
- Acción: Exija a sus ingenieros o contratistas que calculen el PUE y el CER proyectados al 10%, 25% y 50% de la carga. Seleccione equipos (UPS, Chillers, Bombas) que tengan curvas de eficiencia planas o altas en cargas medias, no solo en cargas pico.
4. Integre la Variable “Agua” y “Reutilización”
La sostenibilidad ya no es solo eléctrica. La norma 50600-2-3 pone énfasis en el WUE y el ERF.
- Acción: Si utiliza torres de enfriamiento o sistemas evaporativos, instale contadores de agua específicos para el sistema de clima (Nivel de Granularidad 2/3). Evalúe seriamente si el calor de retorno de su sala de servidores puede calentar sus oficinas en invierno. Es energía que ya ha pagado; no la tire a la atmósfera.
5. Prepare su Infraestructura para Refrigeración Líquida (Liquid Cooling)
Incluso si hoy usa aire, el mañana es líquido. La norma dedica el Anexo C a esto por una razón.
- Acción: Al diseñar nuevas salas o renovaciones, deje las previsiones hidráulicas y de espacio para Cooling Distribution Units (CDU). Entienda que la demarcación entre “infraestructura” y “equipo TI” cambia con la refrigeración líquida; prepárese para gestionar circuitos de agua dentro de las filas de racks.
6. Automatice el Vínculo Exterior-Interior
La norma exige lecturas automáticas del exterior para niveles de granularidad superiores.
- Acción: Su sistema de control debe tener algoritmos que ajusten el modo de operación (Mecánico vs. Free Cooling) en tiempo real basado en la entalpía o temperatura exterior medida por sus propios sensores, no en datos meteorológicos genéricos de internet. Asegúrese de que los sensores exteriores estén protegidos de la luz solar directa y de las salidas de aire viciado del edificio.
7. Auditoría de Flujo de Aire y Contención
La norma recomienda medir la presión diferencial en contenciones.
- Acción: Implemente contención de pasillos (frío o caliente). Instale sensores de presión diferencial para garantizar que los ventiladores de las unidades de clima (CRAH) solo entreguen el caudal necesario para mantener una presión positiva ligera, evitando el desperdicio de energía por exceso de velocidad en los ventiladores.
Adoptar la norma prEN 50600-2-3:2026 no es solo una cuestión de cumplimiento normativo; es una estrategia financiera y operativa inteligente. En un mundo donde la energía es costosa y la responsabilidad ambiental es ineludible, esta norma proporciona las herramientas técnicas para construir centros de datos que sean robustos, resilientes y, sobre todo, radicalmente eficientes.
Comentarios y observaciones a carlosmahecha@prismaconsultoria.com
